-Vamos Sara,
explícame.
-Se sabe mi
nombre.-Dijo Sara señalando a Carlos con la boca abierta.
-Me lo has
dicho hace nada.-Reímos.-Pero explícame eso de Blas…
-Pues
eso…que nos liamos.-
-¡DIOS
GRACIAS! Me lo has explicado genial.-Dijo Carlos irónico.
-¿Quieres
detalles?
-Sí.-Rio
Carlos con una risa picantona, le metí un capón. -Auch.
-Estaba
esperando a Carol en el aeropuerto y vi a Blas solo y me acerqué y me reconoció
y me dio su número y me dijo en el hotel que estaríais, me fui al hotel y os vi
entrar, y oí que Carol iba a ir y pues le envié un mensaje a Blas de que estaba
en la piscina del hotel esperándole y vino y pues…nos metimos en la habitación
de lo de la limpieza y eso…paso.
+Espera,
espera. ¿En lo de la limpieza?-Empecé a reír a carcajadas. +Seriedad. Pero ¿tú
quieres algo?
-¡NO! No lo
debería de a ver echo, porque yo solo le quiero de ídolo…no sé porque lo hice.
-Así
empezamos nosotros dos…-Dijo Carlos, luego, me besó la mejilla.
-Y yo me como una mierda.-Dijo Lorena mientras
hacía el símbolo de victoria con una sonrisa falsa de oreja a oreja.
-Si tú
supieras…-dijo Carlos.
-¿EL QUÉ?
-Nada, vamos
a dormir.-Dijo Caros rápidamente un tanto nervioso. Apagó la luz dejándonos a
oscuras. Se oyó un hostiazo, por así decirlo, encendí la luz y me encontré con
Lorena en el suelo y la pierna…un tanto doblada diría yo.
Llamé a mi
madre rápidamente y le llevamos al hospital, a todo esto Carlos tiene un sueño
muy profundo y rápido, ni se ha enterado y no hay manera de despertarle.
Llegamos al
hospital y Lorena explicó lo que paso.
-Pues que
uno de mis ídolos, me ha apagado la luz y yo est…
+Por favor
Lorena, ‘uno de mis ídolos’, el doctor estará flipando, explícale bien.
-Es que se
me hace raro…a ver, doctor, el novio de mi amiga ha apagado la luz y no veía
nada y me he levantado para tumbarme bien en la cama y me la he hostiado.
-Pero como
te la has hostiado.-Me dijo el médico.
-Pues no sé,
no me acuerdo pero ponerme algo aquí ya por favor, duele mucho.
Le entraron
a una sala en silla de ruedas y salió de ella igual, en silla de ruedas, eso sí
casi toda la pierna escayolada.
Nos fuimos a
casa, Carlos seguía durmiendo, eran las seis de la mañana, el se levantaba a
las siete el tren para Alicante lo coge a las ocho.
Nos quedamos
Lorena y yo viendo el twitter un rato, ella flipaba con lo que me decían, pero
es acostumbrarse.
-¡TIA TIA
TIA TIA TIA! ¡MY CAMP AURYYYYYYYYYYYYN!-Empezó a gritar.
+¿No te has
enterado?
-Nada más
salgan las plazas me lo cojo.
+Las plazas
ya se han acabado…
-NO, NO, NO,
NO, NO. Dime que es broma. Por favor.
+Hace poco.
Lo siento.-Una lágrima recorría su rostro.-No tía no llores.-Le abracé.
-¿Sabes lo
que daría yo por ir de una vez a My camp?
+Hablaré con
alguien…a ver que puedo hacer. ¿Va?
-Te amo, te
amo. ¿Te lo he dicho alguna vez? Te amo.
+No te hagas
ilusiones…
Le sonó el
despertador a Carlos, cogió el móvil y lo lanzó al suelo, pero su intento de
que apagar la alarma no funcionó, siguió sonando y se levantó con un ‘HOSTIA
PUTA ¿QUE HA PASADO?’ su cara al ver la pierna de Lorena fue mortal, tremenda,
para grabarla. Ojos como platos.
-¿Qué te ha
pasado hija?-Dijo Carlos.
-Pues nada,
por tu culpa. Pero te perdono porque eres Carlos.
-¿Y si fuera
David?-Empezó a reír. Ninguna entendíamos el porqué.
-Pues
también.-Le respondió Lorena.
Carlos se
vistió y rápidamente me pidió un cola-cao, se lo hice y nos fuimos. Solos, él y
yo, no nos vemos hasta dentro de una semana. Aguanté más de un año sin verle,
aguantaré una semana, o eso creo.
Al llegar a
la estación una masa, bueno, masa, unas diez chicas vinieron corriendo hacia
Carlos quedando él y yo rodeados en un círculo, Carlos perdía el tren, no le
daba tiempo a nada, escapó como pudo, y me tocó a mí quedarme.
-¿Y qué tal
Carlos en la cama?-Me dijo una.
+No sé, no
contesto.
-Menuda
zorra…-susurró.
+Seré una
zorra y todo lo que tú quieras, bonita, pero al menos tengo respeto.
-¿Eso es lo
único que sabes decir, puta?
-María,
para.-Le contestó una chica.
-Astrid, no
voy a dejar que esta puta me llame maleducada.-Me cabré, me pudo.
+¿Puta por
disfrutar del amor? ¿Por eso? Vale, pues yo soy puta, esa pareja de ahí, la
chica, también es puta. ¿Por qué soy puta? ¿Por tener al chico que quieres?
Pues chica mira, lo siento.
-Puta por…eres
puta porque…porque si.
-¡MARÍA, PARA!
¿DÓNDE COÑO HAS DEJADO TU EDUCACIÓN? Mira, sabía que tenías envidia, pero no
creía que llegarías a llamarle puta en sus narices. Ten un poco de respeto.-La
chica se marchó, Astrid, creo.
-¡ASTRID
ESPERA!-La otra también salió corriendo. Las demás, las ocho que quedaban me
pidieron una foto y ya está. Me las hice y me fui, con mis ánimos por los
suelos y las lágrimas al borde de caer. Me jode mucho que me digan puta solo
por disfrutar del amor.
*NARRA
CARLOS*
Me da la sensación
de que algo bueno no pasa, pero sé que estará bien, ella sabe cuidarse. Pero no
podré aguantar una semana sin ver su mirada, sin comerme su sonrisa, sin oír
esa vocecilla que tiene…
Ahora me
queda una hora de tren, lo odio mucho, odio ir en tren. Qué asco por dios.
Pasan los
segundos, y pasan y pasan, y ya he llegado.
Mi madre me
esperaba y me lancé corriendo a abrazarla, y no la soltaba le echaba mucho de
menos.
Nos subimos
al coche.
-¿Qué tal
todo mi amor? Te tienes que pasar más por aquí, que Celia te echa mucho de
menos.
-¿Celia de
menos a mí de qué? La odio a esa mujer.
-¿No leíste
mis mensajes?
-Mamá,
cuantas veces te tengo que repetir que el whatsapp, no me abre, no me va, no
funciona, no casca, no fu…
-Vale ya, me
ha quedado claro. Bueno pues que hoy has quedado con Celia.
- ¡Y UNA
MIERDA MAMÁ! Tengo novia. ¿Sabes?
-Pero esa no
me gusta pa ti, pa ti la Celia.
-¿La Celia?
¿Mama? Déjame conducir a mí que tu veo que vas bebida.
-Sí,
conducir tu, lo llevas claro.
-¡¿CÓMO VOY
A SALIR CON CELIA?! Yo quiero a Carol.
-Tú vas a
cenar hoy con ella y ya está, ya me presentarás a Carol esa.
-¿No decías
que no te gusta para mí? Si no la conoces.
-Por eso que
me la presentas.
Llegamos a
casa, habían dos fans en la puerta de mi casa. ¿Qué hago? Iré.
-Chicas lo
siento, ahora no puedo, lo siento de verdad. Otro día por favor. Os quiero.-Me
metí rápidamente al patio, y subí a casa.
Cama. ¡MI
CAMAAAAAAAAAAAA! Me tumbé en ella y metí la mano debajo de la almohada, toqué
algo, papel, parece un sobre, lo saqué y exacto, era un sobre. Ponía:
“No te
asustes, pero léelo.”
Lo abrí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario