viernes, 12 de julio de 2013

Capítulo 16.



-Porque me he dado cuenta de que un minuto sin ti, es un día entero nublado para mí.
+Vale, ahora, te explicas.-Vino nadando hacia al borde de la piscina en el que estaba yo en la hamaca, posó los dos brazos cruzados en el bordillo.
-Que sin ti, no soy persona.
+Pues no me tienes y yo te veo siendo persona.
-Me parece que te lo tomas a cachondeo. Pero a mí no me hace gracia. ¿Sabes lo que me costó decirte lo que siento? Mucho. Pero lo dije. Y tú, te lo tomas a cachondeo. No sé que es peor, mentir y después soltar la verdad o reírse de los sentimiento de alguien. Sabes, hay veces que no te entiendo. El que debería de estar enfadado, soy yo, pero no puedo, porque te quiero.
+Lo…lo siento Carlos, yo no pretendo reírte de tus sentimientos. Por favor. ¿Cuándo una fan se ríe de su ídolo?
-Es que yo no quiero que seas mi fan, quiero que seas mía directamente.-Salió del agua y me flexionó las piernas para hacerse hueco, y se sentó.-¿Quieres ser mía?
+Sí, pero no. Todo me da miedo, todo. Tú no puedes ¿y si te echan o algo? Yo fallaré a mucha gente. No será nada igual. Lo siento Carlos pero no.
-Me da igual que se enteren, que me echen, que me tiren fuera, que me da igual ya.
+Exageras.
-Lo que digo lo siento, y lo sé.
+Parece ser que la comida te ha afectado. ¿Estaba mala o algo parecido?
-Ya empiezas…pero ¿Sabes? Me encanta cuando me vacilas, me encantas.-Se me acercó lentamente
+Carlos que no, que no joder. –Me levanté, cogí la toalla de cuajo, y me fui.

*Narra Carlos*

¿Por qué a mi joder? ¿Por qué? Yo mismo me asusto. No puedo estar sintiendo algo tan grande por ella en tan poco tiempo. Cupido, vete ya.
Me tiene loco del todo, cuando se enfada…me encanta, joder. Su sonrisa es perfecta y sus ojos…no hablemos de sus ojos, su mirada me hipnotiza.
David apareció por la puerta de la piscina.

-¡DAVID! Ven, que te voy a contar una cosa.-Le grité. David vino a mí y se sentó al lado mío, en la hamaca que aun olía a ella.
+¿Podemos tener novia?
-Tío, yo ya no sé nada, nos cambian las reglas cada mes, yo ya estoy perdido, tu haz lo que quieras y ya. Ts, como si te tiras a tres en una noche macho.-Rio.-¿Por qué no te ríes? Que hacía gracia.
-Yo solo quiero a una.
-Mi Carlos que le mola una
-No me mola una, me encanta ella.
-¿Quién es? Cuéntamelo bro.-Me dijo dándome una palmadita en la espalda.
-Carol, es Carol. ¿Hay algún problema?
-Buen fichaje, tu, ataca ataca ataca.-Me decía metiéndome pequeños puñetazos en el brazo.
-Ya he atacado, unas cuantas veces.
-¿Y qué pasa? ¿Qué te dice? ¿Cómo actúa? ¿A que huelen las nubes?
-¿Pero qué dices?-Eché a reír.-Pues mira, lo que me dice siempre es que no quiere destrozar la relación de fan-ídolo, le conté que no podemos tener novias, y parece, que eso se le ha convertido en una excusa más para decirme que no. Luego me sigue el beso, se enfada conmigo, no me perdona, me vuelve a seguir el beso, me dice que sí, pero al segundo que no.
-Pero...-Dice David.
-Pero me tiene loco.

David se levantó y me dijo ‘macho, déjame a mí’. Y se fue corriendo dejándome con la palabra en la boca. David, me da miedo.
Me metí en el hotel y me fui a mi habitación, quité el móvil de cargar y me metí en twitter, contesté unas cuantas menciones de mis sombreritas y me fui a la habitación de Blas.
Se lo iba a contar a él, Blas es como mas romántico, supongo que me entenderá más.

-Blas tío, tengo que hablar contigo.
-Te gusta Carol.-Me dijo Blas.
-¿Y cómo lo sabes? Das miedo a veces.-
-Pues verás, todo empezó el lunes, estabas tú…-Le corté.
-Blas.-Empezó a reír.
-Me lo ha contado David, que es muy majo.
-¿Y qué hago? ¿El qué?
-No sé, pero tú y yo, estamos en la misma situación, aunque un poco diferente. ¿Te acuerdas de Sara?
-¿Sara? Pues no caigo. A ver, soy listo, pero tampoco tanto.-Reí.
-Si hombre, la amiga de Carol, la de la furgo en Valencia.
-Ah hostia sí, sí. ¿Qué pasa?
-Que no dejo de pensar en ella desde ese día. Pero no tengo contacto con ella y no puedo hacer nada, siéntete afortunado de por lo menos, poder verla todos los días. –Luego, en modo dramático empezó a decir.- Ahora, si no te importa, me voy a llorar
-Blas en serio, cada día estás peor.
-Aprendo de ti, guapetón.
-Me voy a jugar al billar. ¿Te vienes o te da miedo perder?
-¿Qué me da miedo perder? ¿Qué me da miedo perder? Tira pa’ lante que voy a ganar, perdedor.-Me tiré a su espalda y empezó a correr.

Llegamos a la sala de juegos y empezamos a echar unas partiditas al billar.

*Narra Carol*

Ahora, si que estoy perdida, mucho, muy perdida, quiero encontrar mis sentimientos. ¿Dónde estáis?
Le conté la situación a mi madre, me dijo que hiciera lo que me diga mi corazón. La mitad de corazón me dice que salga con él, pero luego, viene la otra mitad rompiendo los esquemas diciéndome que no podía hacerlo, o me quedo apoyando a todos, o ninguno. ¿Quién inventó esto del amor? ¿Quién fue? Que le mato ahora mismo.
Mis tripas me pedían comida a gritos, llevo bastante sin comer, fui a los snacks del hotel y me cogí una hamburguesa junto unas patatas. En una mesa estaban Carlos y Blas, que llevaban una bola de billar, miedo de saber como la han conseguido. Me tragué mi orgullo y mis ganas y me senté con ellos.

-Bueno, yo creo que me voy a ir yendo.-Dijo Blas mientras guiñaba el ojo exagerando.
+¿Por qué lo sabe?
-Porque los cuatro son mis hermanos, y se lo cuento todo.
+¿Pero no decías que no podías?
-A ellos sí, a ellos todo.
+A ellos te dejo.
-Oye ¿te puedo hacer una propuesta? No una cualquiera.
+Me das miedo, a ver dime.-Se me acabó la coca-cola, y le dije que esperará. Me levanté y fui a echarme.
Carlos me vino abrazándome por la cintura por detrás y me susurró.

-¿Prefieres que te susurré la propuesta?
+Dímela.-Le dije mientras seguía llenándome el vaso.
-Te la diré.-Se pegó más a mí, agarrándome más fuerte, y me la susurró.

No hay comentarios:

Publicar un comentario