-Porque me
he dado cuenta de que un minuto sin ti, es un día entero nublado para mí.
+Vale,
ahora, te explicas.-Vino nadando hacia al borde de la piscina en el que estaba
yo en la hamaca, posó los dos brazos cruzados en el bordillo.
-Que sin ti,
no soy persona.
+Pues no me
tienes y yo te veo siendo persona.
-Me parece
que te lo tomas a cachondeo. Pero a mí no me hace gracia. ¿Sabes lo que me
costó decirte lo que siento? Mucho. Pero lo dije. Y tú, te lo tomas a
cachondeo. No sé que es peor, mentir y después soltar la verdad o reírse de los
sentimiento de alguien. Sabes, hay veces que no te entiendo. El que debería de
estar enfadado, soy yo, pero no puedo, porque te quiero.
+Lo…lo
siento Carlos, yo no pretendo reírte de tus sentimientos. Por favor. ¿Cuándo
una fan se ríe de su ídolo?
-Es que yo
no quiero que seas mi fan, quiero que seas mía directamente.-Salió del agua y
me flexionó las piernas para hacerse hueco, y se sentó.-¿Quieres ser mía?
+Sí, pero
no. Todo me da miedo, todo. Tú no puedes ¿y si te echan o algo? Yo fallaré a
mucha gente. No será nada igual. Lo siento Carlos pero no.
-Me da igual
que se enteren, que me echen, que me tiren fuera, que me da igual ya.
+Exageras.
-Lo que digo
lo siento, y lo sé.
+Parece ser
que la comida te ha afectado. ¿Estaba mala o algo parecido?
-Ya empiezas…pero
¿Sabes? Me encanta cuando me vacilas, me encantas.-Se me acercó lentamente
+Carlos que
no, que no joder. –Me levanté, cogí la toalla de cuajo, y me fui.
*Narra
Carlos*
¿Por qué a
mi joder? ¿Por qué? Yo mismo me asusto. No puedo estar sintiendo algo tan
grande por ella en tan poco tiempo. Cupido, vete ya.
Me tiene
loco del todo, cuando se enfada…me encanta, joder. Su sonrisa es perfecta y sus
ojos…no hablemos de sus ojos, su mirada me hipnotiza.
David
apareció por la puerta de la piscina.
-¡DAVID!
Ven, que te voy a contar una cosa.-Le grité. David vino a mí y se sentó al lado
mío, en la hamaca que aun olía a ella.
+¿Podemos
tener novia?
-Tío, yo ya
no sé nada, nos cambian las reglas cada mes, yo ya estoy perdido, tu haz lo que
quieras y ya. Ts, como si te tiras a tres en una noche macho.-Rio.-¿Por qué no
te ríes? Que hacía gracia.
-Yo solo
quiero a una.
-Mi Carlos
que le mola una
-No me mola
una, me encanta ella.
-¿Quién es?
Cuéntamelo bro.-Me dijo dándome una palmadita en la espalda.
-Carol, es
Carol. ¿Hay algún problema?
-Buen
fichaje, tu, ataca ataca ataca.-Me decía metiéndome pequeños puñetazos en el
brazo.
-Ya he
atacado, unas cuantas veces.
-¿Y qué
pasa? ¿Qué te dice? ¿Cómo actúa? ¿A que huelen las nubes?
-¿Pero qué
dices?-Eché a reír.-Pues mira, lo que me dice siempre es que no quiere
destrozar la relación de fan-ídolo, le conté que no podemos tener novias, y
parece, que eso se le ha convertido en una excusa más para decirme que no.
Luego me sigue el beso, se enfada conmigo, no me perdona, me vuelve a seguir el
beso, me dice que sí, pero al segundo que no.
-Pero...-Dice
David.
-Pero me
tiene loco.
David se
levantó y me dijo ‘macho, déjame a mí’. Y se fue corriendo dejándome con la
palabra en la boca. David, me da miedo.
Me metí en
el hotel y me fui a mi habitación, quité el móvil de cargar y me metí en
twitter, contesté unas cuantas menciones de mis sombreritas y me fui a la
habitación de Blas.
Se lo iba a
contar a él, Blas es como mas romántico, supongo que me entenderá más.
-Blas tío,
tengo que hablar contigo.
-Te gusta
Carol.-Me dijo Blas.
-¿Y cómo lo
sabes? Das miedo a veces.-
-Pues verás,
todo empezó el lunes, estabas tú…-Le corté.
-Blas.-Empezó
a reír.
-Me lo ha
contado David, que es muy majo.
-¿Y qué
hago? ¿El qué?
-No sé, pero
tú y yo, estamos en la misma situación, aunque un poco diferente. ¿Te acuerdas
de Sara?
-¿Sara? Pues
no caigo. A ver, soy listo, pero tampoco tanto.-Reí.
-Si hombre,
la amiga de Carol, la de la furgo en Valencia.
-Ah hostia
sí, sí. ¿Qué pasa?
-Que no dejo
de pensar en ella desde ese día. Pero no tengo contacto con ella y no puedo
hacer nada, siéntete afortunado de por lo menos, poder verla todos los días. –Luego,
en modo dramático empezó a decir.- Ahora, si no te importa, me voy a llorar
-Blas en
serio, cada día estás peor.
-Aprendo de
ti, guapetón.
-Me voy a
jugar al billar. ¿Te vienes o te da miedo perder?
-¿Qué me da
miedo perder? ¿Qué me da miedo perder? Tira pa’ lante que voy a ganar, perdedor.-Me
tiré a su espalda y empezó a correr.
Llegamos a
la sala de juegos y empezamos a echar unas partiditas al billar.
*Narra
Carol*
Ahora, si
que estoy perdida, mucho, muy perdida, quiero encontrar mis sentimientos.
¿Dónde estáis?
Le conté la
situación a mi madre, me dijo que hiciera lo que me diga mi corazón. La mitad
de corazón me dice que salga con él, pero luego, viene la otra mitad rompiendo
los esquemas diciéndome que no podía hacerlo, o me quedo apoyando a todos, o ninguno.
¿Quién inventó esto del amor? ¿Quién fue? Que le mato ahora mismo.
Mis tripas
me pedían comida a gritos, llevo bastante sin comer, fui a los snacks del hotel
y me cogí una hamburguesa junto unas patatas. En una mesa estaban Carlos y
Blas, que llevaban una bola de billar, miedo de saber como la han conseguido.
Me tragué mi orgullo y mis ganas y me senté con ellos.
-Bueno, yo
creo que me voy a ir yendo.-Dijo Blas mientras guiñaba el ojo exagerando.
+¿Por qué lo
sabe?
-Porque los
cuatro son mis hermanos, y se lo cuento todo.
+¿Pero no
decías que no podías?
-A ellos sí,
a ellos todo.
+A ellos te
dejo.
-Oye ¿te
puedo hacer una propuesta? No una cualquiera.
+Me das
miedo, a ver dime.-Se me acabó la coca-cola, y le dije que esperará. Me levanté
y fui a echarme.
Carlos me
vino abrazándome por la cintura por detrás y me susurró.
-¿Prefieres
que te susurré la propuesta?
+Dímela.-Le
dije mientras seguía llenándome el vaso.
-Te la
diré.-Se pegó más a mí, agarrándome más fuerte, y me la susurró.

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