sábado, 6 de julio de 2013

Capítulo 9.



+A ver, dime. ¿Por qué?
-Porque me tienes totalmente loco.
+¿Qué dices? Venga Carlos. Soy una auryner más. Ahora, vete. Ya nos veremos en un concierto.
-No sé que tienes, no sé que haces, no sé que me has hecho, pero me tienes loco, loco de verdad. Pensar en ti todos los días no es normal. ¿Qué me has hecho? ¿Qué tienes?
+No he hecho nada, no tengo nada en especial.
-Es como si te conociera de siempre, como si supiera todo de ti. Es raro. Por una vez me salto las normas y creo que me empiezas a gustar, de verdad. Que me tienes loco.-Me agarró de la cintura y me susurró al oído ‘loco’. Un escalofrío recorrio todo mi cuerpo.
+Espérame aquí, me cambio, y nos vamos al parque.-Cogí unos vaqueros largos y una blusa blanca, el tiempo empezó a ponerse mal. Es verano. Es la segunda lluvia ya de verano. Muy raro. Cuando llueve siento la necesidad de tener a alguna persona especial entre mis brazos.
Salí del cuarto de baño y nos fuimos. Carlos me ofreció la mano, pero yo se la denegué.

Nos fuimos  a mi rincón, nunca nadie antes lo había conocido, hasta el, nos sentamos y hubo un momento incomodo de silencio, el lo rompió, empezando a cantar por lo bajo ‘y si tengo ganas de llorar, tu me abrazas y se van, y se van…’.

-Te puedes sentir aludida si quieres.
+¿Por qué yo?
-¿Otra vez? ¿Cuántas veces te lo tengo que repetir? Me gustas, mucho, no sé porque, pero me encantas.- Apretó los puños con fuerza, como aguantando rabia, y cuando los soltó, me dio un beso corto en la boca.
+¿Qué haces?
-Que te comía la sonrisa a besos.-Me dijo cantando.-Vamonos, que está chispeando.
+No, este es mi rincón, llueva o no, me quedo aquí, aquí me relajo y me olvido de todo.
-Pues me tendré que quedar contigo.

Empecé a recordar la última vez que estuve aquí, la noche anterior de que mi padre muriera, no pude evitar romper a llorar.

-Eh ¿qué pasa?
+Mi padre. Le echo mucho de menos.-Carlos se levantó y me cedió la mano para que me levantara, se la di y me levanté.-¿Me das un abrazo? Por favor, lo necesito.
-Claro que si.-Me abrió los brazos y me tiré a él, rompí a llorar más y más, pero esta vez estaba protegida, me sentía muy cómoda entre sus brazos. Carlos se apartó y me miró a los ojos, me volvió a besar, pero esta vez, le seguí, mi cabeza lo pedía pero mi corazón no.
Al separarnos, Carlos me cedió la mano, esta vez, se la di. Se quitó la chaqueta y me la puso para no pasar tanto frío. Es perfecto.

Llegamos a mi casa, mi madre se había ido a hacer la compra, estaba la casa sola, íbamos chopados, cogí el secador y me sequé un poco. Antes me encontraba mal, y ahora, con el frió y la lluvia más. Que salga el sol.  Carlos esperaba en el salón.
Salí del baño y me puse la bata, que hacía un montón que no la cogía.
+Carlos ¿tú no tienes que irte?
-Nos vamos a las cuatro.
+Pues son las tres.
-¿Qué dices? ¿Las tres?
+Sí, las tren, quince dos puntos cero cero.
-Vente conmigo.
+¿Qué dices? Venga. Llegarás tarde Carlos. No digas tonterías.
-Vente conmigo. Despégate por un tiempo a esta vida. Vente conmigo, por favor. No te quiero perder.
+No me vas a perder. Voy a estar aquí, apoyándoos.
-Pero no estarás a mi lado.
+No puedo estar todos los días contigo, de gira. Además, a los chicos no les gustará, y a Magi, menos.
-Me da igual. Por favor, vente.
+Dime una razón.
-Estarás con tus ídolos. No sé. Estarás conmigo. Tendrás mi apoyo todos los días. Un príncipe para ti.
+¿Qué príncipe?
-Yo. Yo seré tu príncipe. Un príncipe sapo, pero príncipe.-Reí.-Vente conmigo.-Me cogió de las manos.-Por favor.

1 comentario:

  1. Tia... he mempezado a leer hoy y no puedo estar mas enganchada!!! jajajaja
    me encanta!

    ResponderEliminar