viernes, 19 de julio de 2013

Capítulo 19. 'II parte'




Cuando yo salía del restaurante mi madre entraba con todos los demás, yo me fui al ordenador de recepción y decidí entrar en twitter.
Todo era menciones de odio o de admiración. No voy a contestar, que digan lo que quieran, yo sé quién soy, sé lo que pienso y nadie más lo sabe. Nadie puede destrozarme porque soy fuerte. Y si alguien me dice que no quiero hacer algo ¿Y qué sabe? ¿A caso está en mi mente? Y no voy a dejar que todas esas menciones de odio me llenen los ojos de lágrimas. La verda, que esto, no me gusta.
Me cerré el twitter. Adiós a @aurynmyheroes.
Siempre me pasaba horas metida ahí, internet sin twitter, no mola. Hace años que no me meto en el facebook, entré y solo tenía una petición de amistad, que triste.
Se me acabó el tiempo en el ordenador y me fui al restaurante a pedirle la tarjeta a  mi madre del hotel y fui a pedirme una coca-cola. Me pediría miles de coca-colas por tan solo hablar con el camarero, majare como esta.
Me fui a la habitación, me aburría mucho, cogí una de las cámaras de mi madre y me hice una sesión de fotos a mi misma.
Me cansé ya, las fui a mirar e hice ciento veinte tres fotos. ¿Enserio? Pues de esas solo me gustará una.
Miré el reloj en la cámara, las seis. ¿LAS SEIS? ¿Me he tirado tres horas haciéndome fotos? Bueno, aunque he tardado lo mío en maquillarme y eso. Quedan tres horas. Dormiré y cuando me despierte, ya será a hora.

*toc, toc*

Me levanté de la cama y miré el reloj ’21:00’. ¿CÓMO? Ay no, me acabo de levantar, estaré horrible, más aún, pero bueno, le diré que no, así que me da igual.
Abrí la puerta y ahí estaba el, irresistible.

-¿Lo sabes?
+Lo he pensado mucho, y tengo la respuesta.
-¿Si, o no?
+Sí.-¿SÍ?¿SÍ? ¿Carol? ¿Has dicho que sí? ¿Qué has hecho? El corazón me lo pedía.
-¿En serio?-Puedo cambiar de opinión.
+Sí, enserio.-Me abalancé sobre él y le di un abrazo.

Ya sé que ha pasado. Antes pensaba con la cabeza, y mi cabeza decía que no, pero al preguntarme si o no, mi corazón ha reaccionado, a veces, la cabeza solo sirve de adorno, el corazón es el que sabe.

-Venga, arréglate y te llevo a cenar a la playa.
+Si tenemos el restaurante aquí abajo gratis.
-Arréglate y te llevo a cenar a la playa.
+Pero si lo tenemos gratis.
- Arréglate y te llevo a cenar a la playa.
+¿Carlos?
-Carol, arréglate y te llevo a cenar a la playa.
+Está bien está bien.

Me puse unos vaqueros largos, las manoletinas negras y una básica blanca, no me iba a  arreglar ahora. La verdad, no me arrepiento de haberle dicho que si.
Bajando por el ascensor nos encontramos a Blas.

-Ya veo que al final surgió el amor.-Se puso a dar palmas y a dar círculos saltando.-¡QUE BONITO!  ¡QUE BONITO!-Carlos le metió un capón y reímos.-¿Qué donde vais?
-Le llevo a cenar por la playa.
-Poh me voy. Espera que aviso a los chicos.
-Blas tío.
+No importa, ya tendremos tiempo.
-Pero Carol…
+ No importa, ya tendremos tiempo.
-Ah, ya entiendo, me estás copiando.
+Que listo mi chico.-Le revolví el pelo.

De repente bajaron todos del ascensor, incluida mi madre que fui a Carlos a darle la enhorabuena porque le haya dicho que si.
Mientras esperábamos la cena, Carlos me cogía la mano entrelazando nuestros dedos por debajo de la mesa y simulaba como si no pasara nada aunque ya todos lo sabían, incluido Magi y Franchejo, que no dijeron nada al respecto.
Terminamos de cenar y querían ir a una discoteca que había ahí al lado, a mi no me apetecía mucho y me iba a ir con mi madre a la habitación, pero Carlos me suplicaba que fuera y caí y fui.
Todos empezaron a beber, pero controlaban, odio el alcohol, lo odio. Había mucha gente y muchas chicas que se les tiraban encima, que me empujaban y se quedaban con Carlos. ¿Qué haces? ¿No ves que está conmigo?
Me fui a la barra a pedirme una botella de agua. Quien me iba a decir a mí que iba a acabar saliendo con mi ídolo, ir a una discoteca y beber agua. Todo muy lol.
Me quedé un rato en la barra, y luego me fui en busca de Carlos.

¿Hola? Lo sabía. Sabía que iba a pasar. Soy tonta.

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