Carlos estaba mirando al techo tumbado en el suelo. Hice un poco de ruido, se levantó, vino a mí y me dio dos besos.
+¿No decías
que me ibas a sorprender?
-Y te he
sorprendido.
+Pues sí.
Porque no me has hecho nada.
-Todos los días
te demuestro lo que siento. ¿Te parece poco?-Decía mientras se desnudaba.
+¡¿QUÉ
HACES?!
-Quitarme la
ropa, desnudarme, quedarme en bañador…¿lo entiendes?-Esto me recuerda al primer
día que le conocí.
+Sí, sí.
¿Qué vas a hacer?
-Pues como
sé que no te vas a querer tirar al agua, tendré que tirarte.
+Mira.
Píllame si puedes.-Me quité el vestido rápidamente y me tiré al agua cuanto
antes pude, con zapatos, sí. Bien Carol. Y ¿Por qué le sigo el rollo? ¿Estoy
enfadada con él o no? Bueno, le perdonaré.-Ahora no me puedes tirar porque ya
estoy dentro.-Carlos empezó a aplaudir.
-Bravo
pequeña, eres lista.-Se sentó en el bordillo de la piscina introduciendo los
pies dentro del agua, buceando, fui hasta el. Puso las dos manos al lado de su
espalda y se tiro hacia atrás.-Dame un beso.
+¿Qué?
-Que me des
un beso.
+No.
-¿Te lo
tengo que robar?
+Robar es delito
Carlos.
-Robar cosas
bonitas no.
+Oh, cierto
es. Vete a una joyería y róbame un anillo, vamos cielo, corre. –Echó a reír.-Tírate.
-Quieres que
me tire porque me quieres.
+¿Por qué
negártelo? Te quiero.
Carlos se
deslizo por el agua, me cogió de la cintura, notaba sus manos temblar, no sé si
porque el agua estaba fría, y por alguna otra cosa.
Me hundí
hacia abajo y empecé a bucear, Carlos me tiró del pie hasta pegarme a él,
ahora, su respiración es mía, su pecho
pega mi pecho, noto su corazón ir a cien por hora, su frente toca la mía, su
boca roza la mía, pero no puedo. Me
impulsé hacia arriba e intenté hacerla una ahogadilla a Carlos, se la debía. Me
salió.
Tenía sueño,
decidí salirme del agua y vestirme.
-¿Ya te vas?
¿Me dejas solo?
+Si Carlos,
tengo sueño ya.
-Duerme
conmigo va, por favor.
+Sí mira. Ni
en mis sueños.-En verdad si, una vez soñé que dormía con él.
-En los míos
sí. ¿Sabes?
+Carlos, me
voy, adiós.
-¡CAROL,
ESPERA!
+Dime. Va,
rápido y me voy.
-Nada, solo
decirte que te quiero.
+Yo también,
ídolo.
-Yo más,
futura esposa.
Eso último,
me ha matado al completo.
Llegué a mi
habitación mi madre ya estaba durmiendo, siempre durmiendo, me duché el cuerpo
y me fui a dormir, total, mañana me iba a manchar el pelo de arena.
Abrí WA y di
las buenas noches a Sara y Lorena.
Al día
siguiente, mi madre me levantó a las ocho teniendo el desayuno hasta las diez,
bien madre.
Mañana me
voy de aquí, así que disfrutaré, o eso intentaré. Hoy, me he levantado con
ánimo y con hambre. Me cogí dos tostadas con mantequilla y una ensaimada y nos
fuimos a la playa.
El sol pega
fuerte, y el calor es mucha, estos días no me gustan, pero los adoro para
ponerme morena.
Extendimos
las toallas y nos tumbamos al sol, me puse los cascos y me fui de este mundo a
reflexionar. La música me hace pensar.
-Carol…Carol…¡CAROL!
+Dime mamá.
-Te quedas
sorda con los cascos eh. Anda, ve a comprarme algo de beber y cógete algo.
+Está bien…
Cogí el
dinero que me dio y fui al chiringuito del fondo, de camino había una chica de
unos 15 años llorando en la arena.
+Perdona
¿qué te pasa? Si se puede saber claro.
-No les
encuentro, no sé donde están, me he recorrido ya media isla.
+¿Auryn?
¿Verdad?
-Sí.-Levantó
la cabeza. Su cara se basaba en lágrima, yo sé que no puedo hacer esto, pero no
le puedo dejar aquí.-¡Tu eres la de instagram!-Se levantó de un salto. Y mira
que no borra el jodido vídeo el chaval.-Por favor, llévame hasta ellos,
necesito abrazarles por primera vez, por favor, lo necesito con todas mis
fuerzas.-Me abrazó.
+Te llevaré.-Me
abrazó con más ganas.-Vente conmigo.-Ahí mi madre se queda. Le envié un mensaje
para que supiera donde estaba.
-Por cierto,
soy Alis, auryner, y orgullosa, mucho, de serlo.
+Carol, soy
Carol, auryner, pase lo que pase, ocurra lo que ocurra.
De camino al
hotel, nos encontramos a los cinco y a
Salva, dejándome con a palabra en la boca, Alis se tiró primero a Blas, luego
fue a por Carlos, luego abrazó a David y Dani a la vez y por último a Álvaro.
-Gracias,
gracias, gracias, gracias, gracias por completar mi vida, por ser todo, por ser
como sois. Miles de gracias, os quiero, os quiero mucho.-Decía Alis con las
lágrimas en los ojos.
-Gracias a
ti por todo preciosa.-Le dijo David.
-¿Y cómo nos
has encontrado? Te habrá costado, eh.
-Llevo como
dos días recorriéndome hoteles con mi madre, ahora a mi madre la dejé atrás, se
está tomando algo, pero lo más importante, es que os he encontrado, gracias a
ella.
+No Alis, ha
sido tu esfuerzo y tu lucha.
-Hazle caso,
siempre tiene razón.-Dijo Carlos.
-No os
hacéis la idea de lo que yo os quiero.-Le repetió Alis.-Ay, de aquí no me voy
sin foto.-Sacó la cámara y Slava le echó una foto con todos.-Oye, que también
quiero contigo Salva.
-No puedo,
lo siento.
-Salva no
estás trabajando, si que puedes, lo sabes.-Me eché a reír y conmigo Dani y
Blas.
Al final, se
hizo la foto.
La madre de
Alis vino y gritando un ‘¡POR FIN!’, les dio dos besos a cada uno. Estuvieron
hablando un ratito, unos dos minutos o así y se marcharon.
Yo fui a
comprar las bebidas, mi madre me seguía esperando y no me ha respondido el
mensaje.
+Un agua y una
coca-cola por favor.
-Maaaaaaaarchando.
Camino a mi
madre oía mi nombre de fondo. Me giré y me estaba llamando Carlos, que venía
corriendo hacía mi. Llegó, cansado, pero llegó.
-Tengo que
hablar contigo. No aguanto más.
+¿Ya
empezamos? Que ya lo sé todo, que sí.
-No, eso no
es. Necesito hablar contigo, cara a cara, ahora, no puedo más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario